Luis Artime: el héroe de la CONMEBOL Libertadores de 1971 que le ganó la primera final a Bilardo

Se cumplen 49 años de la gran victoria con la que Nacional salió campeón por primera vez de la Copa. Un homenaje a su centrodelantero.

 

A los 81 años, el, goleador cuatro veces del fútbol argentino, tres del fútbol uruguayo, de una Copa América y de una Libertadores dice que es mentira esa leyenda de que la pelota iba hacia donde estaba él. "Siempre digo lo mismo, la pelota venía de un lado y yo me pasaba al otro. Siempre en el lado opuesto. Después, yo era rápido y llegaba". Luis Artime, una leyenda del fútbol sudamericano, dibujó una carrera con más de 300 goles en Primera, fue ídolo de Independiente, aunque era hincha de Racing, brilló en River, pero al arquero que más le convirtió fue a Amadeo Carrizo, jugó el Mundial de 1966 para Argentina, aunque terminó como héroe uruguayo. Su recuerdo no es ocasional: se cumplen 49 años del día en que Nacional le ganó a Estudiantes, en Lima, una final de la Libertadores. Salió 2-0. El segundo tanto, obvio, fue de nuestro protagonista.

 

Artime no duda en sus recuerdos uruguayos, aunque hace algunos años haya tenido un ACV: "No perdimos ningún clásico. Ganamos todo lo que jugamos, salimos campeones de América y del mundo. Era un equipo bárbaro, todos de la Selección". La Copa del 71 no fue sencilla: Nacional comenzó en el Grupo 2, compartiendo casa con Peñarol, con The Strongest y Chaco Petrolero. Efectivamente, se cumple la estadística que anuncia el maestro sobre los clásicos ante Peñarol: la ida, el 2 de marzo, la ganó Nacional 2-1 y la vuelta, el 30 del mismo mes, repitieron triunfo por 2-0. Chaco, que hoy milita en la segunda división de Bolivia, fue una verdadera gesta: en la altura de La Paz, se trajeron un 1-0.

 

Ser primero le permitió a Nacional clasificarse a la segunda fase, donde volvió a lucirse. El sistema era dos grupos de tres y los dos primeros accedían a una final, con ida y vuelta. Nacional quedó líder del espacio que compartía con Palmeiras -Artime había jugado allí entre 1968 y 1969- y con Universitario de Perú. Del otro lado, emergía un gigante: el Estudiantes que dirigía el joven Carlos Bilardo.

 

Estudiantes venía de ganar la Libertadores de 1970. Para la edición de 1971, hacía un recambio generacional clave: Osvaldo Zubeldía, mítico entrenador, dejaba a Bilardo, exjugador y sucesor de la idea. No era un detalle más para Artime: el delantero, nacido en Mendoza, su papá era ferroviario, el trabajo lo trasladó a Junín, empezó a militar en Independiente de Junín, Zubeldía lo vio y lo llevó a jugar a Atlanta, en la Primera División de Argentina.

 

La ida, en La Plata, fue un partido duro para Nacional: los locales los recibieron tirándoles vino. Daniel Romeo, el volante central pincha, metió el gol del 1-0. Para Estudiantes, jugaba Juan Ramón Verón, padre de la Bruja, a quien llamaban de la misma manera. La vuelta fue en Montevideo: en el Centenario, el defensor Juan Masnik convirtió para los uruguayos. En esa época, no había alargue. Se jugaba un tercer partido en estadio neutral. La definición en Lima, dejó para la historia un partidazo de la delantera de Nacional: Luis Cubilla, Artime y Julio César Morales. Fue 2-0. La fiesta, que hoy cumple 49 años, fue total.


Fuente: Copa Libertadores