Hay más de 3.000 colegios públicos en zonas rurales libres de COVID-19

Las clases presenciales aún no comienzan en los colegios de zonas rurales del país con limitado acceso a medios de comunicación e internet, según el último reporte del Ministerio de Educación (Minedu). Esto debido a que solo podrán retomar el servicio aquellas escuelas que cumplan con una serie de requisitos, siendo las tres principales que los distritos, comunidades o centros pobladores donde estén ubicados no tengan casos COVID-19; que la provincia tenga 10 contagios o menos en los últimos 14 días, y que los docentes hayan pasado la cuarentena en la misma comunidad.

Hasta el 28 de junio pasado, un total de 3.635 colegios cumplían con las dos primeras exigencias, según informó el Minedu a La República, por lo que quedarían habilitados a continuar con el proceso de solicitud y verificación del resto de requisitos, a cargo de las Unidades de Gestión Educativa (Ugel) y Dirección Regional de Educación (DRE), antes de que se les autorice el funcionamiento presencial.

La mayoría de estas instituciones están ubicadas en las regiones de Puno, Ayacucho, Cajamarca, Áncash, La Libertad, Huánuco, Cusco, Ucayali y Huancavelica. También se registran en Apurímac, Amazonas, Arequipa, Lima, Madre de Dios, Loreto, Pasco y Tacna. 

“Esto es en base a la información de más de 11 mil escuelas a las que se les hace seguimiento. Posiblemente, este registro se irá moviendo ya que la provincia debe tener menos de 10 casos en 14 días. Si aparece un nuevo caso, la escuela ya no ingresará a la posible habilitación del servicio de manera presencial”, detalla José Luis Díaz, asesor del despacho del viceministerio de Gestión Pedagógica del Minedu. 

Según detalla, esta primera lista solo tiene fin informativo. Luego corresponderá un proceso a cargo de las UGEL, previa coordinación con las escuelas y aprobación de la comunidad, a través del cual deberán implementar protocolos referidos a espacios saludables, medidas de distanciamiento social, horarios diferenciados, habilitación de servicios básicos, así como la dotación de un kit de limpieza. Una vez cumplido eso, se pasará a la solicitud ante la DRE, quien se encarga de autorizar o rechazar la medida. 

Al respecto, el ministro de Educación, Martín Benavides, señaló que las DRE continúan la evaluación de los colegios de zonas rurales que reiniciarán las clases presenciales durante la emergencia sanitaria de acuerdo a la Resolución Viceministerial N° 116-2020, publicada el 23 de junio.

Así, según el Minedu, recién desde el pasado 1 de julio, las DRE han quedado habilitadas para dar luz verte a la reanudación del servicio. “Hay un buen porcentaje de solicitudes, pero están en proceso, algunas de verificación, otras de acompañamiento y otras de información. Aún no se han emitido normas donde se autorice el servicio”, indicó el asesor José Luis Díaz el último martes 30. 

En esa línea, y ante el avance en las solicitudes, el sector estima que hacia el próximo 15 de julio ya se tendrían los registros de las primeras autorizaciones de las direcciones regionales. También el primer corte con información consolidada por región. 

José Luis Díaz, del Minedu, además, detalló que si bien hay un gran número de colegios que cumple con los dos primeros requisitos (libres de COVID-19), muchos docentes se encuentran fuera de la comunidad, lo cual impide que sean habilitados. “Es un criterio que se debe aclarar: los maestros no pueden trasladarse a la comunidad, sin haber pasado la cuarentena ahí”.

En tanto, regiones como Áncash se ha descartado la reanudación de las clases presenciales. El titular de la DRE José Mejía Solórzano acordó con los directores de las Ugel de 20 provincias que se continuará con las labores educativas virtuales a través de la estrategia Aprendo en casa. 

Por su parte, el gerente regional de Educación de La Libertad, Óster Paredes, señaló que tampoco retomarán dicho servicio. En Puno, la DRE informó que no se acogerá a esa medida dado que “el desplazamiento de cientos de personas, por la actividades de reactivación económica, representa un riesgo para la propagación de la pandemia en toda la región”.

Fuente: La República